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Preguntas Frecuentes (FAQ)

1.- ¿Por qué debo llevar a mi hijo con el ortopedista?

 La ortopedia es la especialidad médica que se encarga de todo lo relacionado con el esqueleto y los músculos del cuerpo.

El ortopedista pediatra es el médico indicado para revisar y corregir cualquier problema relacionado con los huesos y los músculos de los niños, como los defectos en la postura, problemas para caminar, luxación de cadera, geno-vago (rodillas juntas), dolor en la planta de los pies y rodillas, pies planos, deformidades en los dedos, entre otros.

El pediatra debe evaluar el estado de salud integral del bebé desde recién nacido y avisar a los padres si es necesario acudir con un ortopedista infantil a partir del primer mes de edad. Sin embargo, si todo se encuentra bien se recomienda visitar al ortopedista a partir de los tres años de edad, principalmente para revisar del desarrollo de los pies.

Si durante las primeras semanas de vida del bebé es evidente algún tipo de deformidad, como el pie equino varo (inversión del talón hacia adentro), la falta o exceso en el número de dedos en pies y manos o, por ejemplo, problemas en el cuello (tortícolis o que no puedan voltear para algún lado), se debe visitar al ortopedista infantil para iniciar un tratamiento correctivo, o bien, recurrir a la cirugía.

En caso de sospecha clínica y datos de riesgo, hay que llevar al bebé con el ortopedista pediatra apenas cumplidos los 30 días de nacido para iniciar con un estudio radiográfico simple, determinar el grado del problema e iniciar el tratamiento lo más pronto posible.

También es muy importante llevar a los bebés al ortopedista si existen antecedentes que se conocen como “de cadera de riesgo” en los siguientes casos:

 •Cuando existen antecedentes familiares como una enfermedad luxante de caderas (principalmente de la mamá).

 •Si el bebé venía sentado (presentación pélvica).

 •Si durante el embarazo hubo escasez de líquido amniótico.

 •Si se tuvo un embarazo múltiple.

 •Si el bebé nació antes de tiempo o tuvo bajo peso al nacer.

 •Si el bebé nació por cesárea.

 •Si es una niña, ya que los problemas de cadera ocurren en las niñas en una proporción de 4 a 1.

Dentro del crecimiento de un niño hay capacidades específicas que deben evolucionar de acuerdo a su edad. Aunque cada bebé es único y se desarrollarán a su propio ritmo, hay ocasiones en las que, si su desarrollo no es el adecuado, es indispensable consultar a un ortopedista.

Sostener la cabeza

El bebé puede sostener su cabeza entre la primera semana y los dos meses de edad. Si después de los tres meses no lo hace, es recomendable acudir con el ortopedista pediatra para que revise si existe algún daño en el cuello o si se trata de un daño neurológico (en este caso se canaliza con el neurólogo pediatra). Muchos de estos casos se tratan con estimulación temprana.

Sentarse

A partir de los 5 ó 6 meses de edad, el bebé debe ser capaz de sentarse por sí solo. Si no lo hace antes de los 18 meses, podemos hablar de un retraso psicomotor importante o de una señal de daño neurológico.

Caminar

Muchos padres se preocupan por la edad en la cual su bebé comienza a caminar. Se considera normal un retraso en la deambulación hasta los 18 meses. Si el bebé ha cumplido los dos años de edad y todavía no es capaz de pararse o caminar por sí solo, es necesario acudir con el ortopedista infantil.

Dos errores importantes retrasan el momento de caminar por primera vez: ponerle los zapatos al revés por descuido, lo cual afecta la mecánica de caminar, y el uso de andaderas.

Respecto a la andadera, cuando el niño no alcanza el piso caminará de puntas y al pararse por sí solo lo hará de la misma manera. Cuando el bebé crece y la andadera le queda pequeña, caminará sentado y tardará en hacerlo normalmente.

Caídas frecuentes

Es normal que antes de los dos años se tropiece al caminar y las caídas sean frecuentes, hasta que adquiere mayor habilidad. Sin embargo, si después de esta edad el bebé sigue tropezándose continuamente o no se puede sostener bien, y también si sigue caminando con las puntas de los pies hacia fuera o hacia adentro, se debe acudir por primera vez con el ortopedista.

Revisión general

La revisión de los pies debe ser a partir de los 3 años de edad, sobre todo para detectar la presencia de pie plano (se da aproximadamente en el 50% de los niños). ¿Por qué no revisarlo antes? Desde recién nacidos hasta los 3 años el pie va a parecer plano debido a la cantidad de grasa que tiene su planta para protegerse del ambiente. Esta grasa va ir disminuyendo con el paso del tiempo hasta conformarse bien el pie. No debemos forzar la evolución del pie del bebé antes de los 3 años, así que hay que esperar a que desarrolle a su ritmo antes de poder usar zapato ortopédico, plantillas, soporte o inserto.

Hoy en día está de moda en las zapaterías infantiles que algún técnico en ortopedia o que un podólogo ofrezcan revisar los pies del niño y que prescriban algún tratamiento para formar el arco. Esto de ninguna manera es recomendable, mucho menos antes de los 3 años de edad. En esta materia, el niño debe ser revisado por el ortopedista pediatra.

2.- ¿Porqué mi hijo camina mal, se tropieza constantemente y se cae fácilmente?

3.- ¿Cuales son los zapatos que debe usar dependiendo del padecimiento?

4.- ¿Qué criterios se deben considerar para el uso de plantillas?

5.- ¿Porqué siente cansancio al caminar?

6.- ¿Porqué duele la espalda?

7.- ¿Qué es la escoliosis?

8.- ¿Porqué mi hija camina con un pie hacia adentro y cada día se agudiza su problema?. Fuimos a un doctor y nos recomendó plantillas pues nos dijo que ya no se usan los zapatos ortopédicos. Yo no he visto nada de avance y me dicen que tenemos hasta los ocho años para corregir este tipo de situaciones.